presenta a... en... Y ASÍ SE DESARROLLÓ... A las siete de la mañana de una calurosa mañana del 9 de junio de 2007, estaban citados los contrincantes de la Batalla de las Técnicas para batirse en este singular duelo, en territorio del Lago Ness. Todos abandonaron sus miedos y llegaron puntuales a la zona de combate, excepto el de siempre, que aprovechó la noche hasta el último momento junto su amigo Dinio, llegando tarde a la cita; esta mala costumbre habitual es causa constante de fracaso en varios intentos matrimoniales.
A medida que el gran “Lechu”, con sus dotes de ingeniería, se afanaba en la ardua tarea de preparar los puestos, los participantes se ocupaban de enviar consignas y mensajes de aliento a sus oponentes, del estilo de: “¡Fondero, que eres un fondero!”, “¡Para qué la quieres tan larga si no la sabes usar!”, “¡Vaya puestecito orgásmico que tienes!” o “¡Te falta la inglesita rubia!”. Mientras entre unos y otros se deseaban lo mejor, el único que lo tenía permitido, Marcos Polo, inició el cebado de su puesto, aunque eso sí, bajo la atenta mirada de envidia del resto de participantes: |