Domingo, 27 de abril

Tras la magnífica jornada vivida el sábado, el domingo se celebró la competición individual. Un total de 56 pescadores se distribuyeron entre las cuatro zonas marcadas en el Embalse de Piedra Aguda, precioso escenario éste, bien gestionado, con pesca en cantidad y con las orillas bastante limpias de basuras, algo de agradecer en los días que corren. El único “pero” a destacar serían quizás los accesos destinados a los vehículos, puesto que las condiciones en que se encontraba la pista que llegaba a algunas de las zonas hizo pasarlo bastante mal, tanto a participantes como a espectadores.

Debido a la crecida del embalse, la mayoría de los participantes se encontró con la dificultad  que ofrecía la vegetación sumergida próxima a la orilla, prácticamente a la altura de sus enchufables, provocando que muchos pescadores se tuvieran que decantar por pescar únicamente a inglesa, y, a pesar de ello, fueron muchos los peces que se perdieron enganchados entre las plantas llevando a la desesperación a algunos de los participantes.

La pesca se mostró en general bastante reticente, sobre todo en los sectores marcados en zonas de playa, obligando a los deportistas a intentar centrarlos a larga distancia, bien a base de cañas inglesas o bien empleando cañas de boloñesa.

El cebado se realizaba principalmente a base de engodos de medias aguas y lanzando gusano suelto con el tirador. Una de las técnicas más llamativa fue la que vimos emplear a algunos de los participantes, la denominada "pesca al aire" que se practica en muchos de los embalses extremeños, y la cual consiste en utilizar cañas de inglesa con líneas finas y flotadores de poco gramaje, pescando cerca de la superficie y recebando constantente a base de gusano suelto (muchos tiradores pero poca cantidad) para intentar "subir" a la pesca. En este sentido, fue todo un deleite para la vista ver pescar de esta forma al pescador pacense, Ramón Pacheco, aunque finalmente no le acompañaran los resultados.

Otro de los montajes empleado por varios pescadores consistía en líneas de inglesa con un elástico intercalado de una longitud de unos 20 ó 25 centímetros y 1 mm de diámetro, situado justo bajo el flotador y conectado a la línea mediante dos quitavueltas recubiertos con tubos de silicona a fin de evitar enredos. Nuestro buen amigo Calado nos explicó cómo realizarlo con todo lujo de detalles en un vídeo que podréis ver en nuestra "Escuela virtual de pesca".

Los puestos de las diferentes zonas no eran precisamente homogéneos, lo cual condicionó bastante la clasificación final, aunque las puntas, una vez más, volvieron a ser bastante determinantes. No se obtuvieron grandes pesajes, como puede comprobarse en la siguiente TABLA CLASIFICATORIA.

El triunfo individual en la clasificación general fue para el pescador portugués Marco Bogalho, perteneciente a la Sociedad Portoalegre, que realizó una pesca a enchufable, en la punta del Sector B, consiguiendo un total de 15,580 kilogramos, lo que le permitió llevarse para Portugal la caña enchufable de alta gama Vega Squadra 8000.

Esta I Copa Ibérica culminó con una opípara comida que dio paso a la posterior y generosa entrega de premios en la que VEGA puso a disposición de los participantes hasta 15 premios por sector, un detalle que agradecieron todos los asistentes.

Digno de mención ha sido también el gran trabajo organizativo llevado a cabo por los socios de la histórica Sociedad de Pesca “Amigos del Guadiana”, con quienes también tuvimos el placer de entablar interesantes conversaciones sobre nuestro deporte.

Debemos agradecer a esta prestigiosa marca portuguesa el haber adoptado la decisión de celebrar cada año en nuestro país esta competición de alcance internacional, y estamos convencidos de que año tras año podremos ver participando en la misma a algunos de los mejores pescadores de la Península Ibérica.

Enhorabuena por el evento, y os deseamos lo mejor para las próximas ediciones.