Capítulo II: MATERIALES BÁSICOS
(segunda parte)

Una vez hecha una pequeña introducción a este bonito y apasionante mundo de la pesca, en la que hablamos de algunos materiales básicos para llevar a cabo una jornada de pesca, en esta ocasión trataremos sobre otros, quizá no tan necesarios, pero prácticamente tan elementales, útiles e importantes como los primeros. Estos materiales son complementos casi indispensables para practicar nuestra afición de una manera mas técnica y deportiva; unos nos ayudarán a preparar nuestro puesto una vez que estemos en el escenario, y otros servirán para sacar a relucir nuestro lado más humano, intentando respetar y cuidar al máximo al pez durante su captura, evitando en lo posible hacerle daño si tenemos que retenerle un tiempo con nosotros durante nuestra jornada de pesca.

Accesorios y complementos hay muchísimos, pero nos vamos a referir de una forma generalizada tan sólo a algunos que consideramos los más útiles y prácticos.

ACCESORIOS QUE NOS AYUDAN A CUIDAR AL PEZ

Importantes son todos los complementos, pero sobre todo hay tres que debemos tener muy en cuenta, y más aún si lo que queremos es practicar la pesca deportiva, que son: el salabre o sacadera, el rejón o butrón y el desanzuelador. Estos tres deben de tener unas características especiales si lo que realmente deseamos es dañar lo menos posible al pez.

Ahora os contaré algunas cosillas sobre estos accesorios, empezando, como ya dije, por los que deben de reunir algunas condiciones, si no especiales, al menos mínimas.

El salabre o sacadera

Es un accesorio que me recuerda a un “cazamariposas” de gran tamaño; está formado por un mango telescopico o incluso enchufable que en algunos casos puede llegar a medir más de cuatro metros de largo, y por un cabezal o aro con forma de óvalo o incluso triangular sobre el que se monta una red que suele ser de malla de nylon, y que nos sirve para extraer al pez de agua de una manera cómoda y segura. Esta pesca requiere en ocasiones el empleo de hilos muy finos y anzuelos muy pequeños, y este accesorio nos evita en gran parte esas roturas de línea que se producen al capturar un pez durante el "forcejeo" o lucha por escapar que mantiene éste en los metros finales.

Debe de reunir tres requisitos fundamentales: 1. No ser demasiado pesada, ya que se utiliza a la vez que se controla el pez clavado, lo que nos dificulta su utilización; 2. debe de tener una boca lo más ancha posible para facilitar la entrada del pez, y sobre todo, 3. debe de estar construida de una malla suave y a la vez fuerte para no dañarle al extraerle del agua.

Algunos modelos más recientes vienen preparados con una malla especial que evita que se queden enredados algunos peces en ella al ser capturados, como es el caso de las carpas y su dichosa espina dorsal “dentada“ a modo de hoja de sierra, e incluso que se enrreden los plomos en la red; es más, algunas de ellas traen también una especie de flotador que se acopla cerca del cabezal para impedir su hundimiento, lo cual facilita su manejo.


El rejón o butrón

Aunque es uno de los accesorios que yo casi no utilizo, puesto que suelto al pez nada más desanzuelarlo, pesarlo y fotografiarlo, es un accesorio indispensable sobre todo cuando quieres retener las piezas durante un largo período de tiempo y en las mejores condiciones posibles; es obligatorio sobre todo en competición. Se trata de una malla larga de nylon, normalmente de más de dos metros de longitud, cuya estructura es soportada por unos aros de aluminio, plástico o materiales parecidos y generalmente de forma redonda o cuadrada, que hacen un habitáculo para el pez lo más cómodo y ancho posible.

Es necesario que esté fabricado con una malla suave, nunca de alambre o materiales duros porque con estos rejones sólo conseguiríamos dañar su cuerpo y provocar la pérdida de algunas de sus escamas, recordad que la escamas para el pez son como para nosotros nuestra ropa, es decir, una protección para el medio en el que vive que le evita el riego de que se le adhieran muchas bacterias y microbios que le provocarían más de una enfermedad, por eso es tan importante el manipularlos con mucho cuidado. Además, debe tener la suficiente longitud como para poder introducir al menos dos cuartas partes en el agua y que quede suficientemente estirado bajo ella a fin de conseguir que el pez esté completamente sumergido para mantenerlo en las mejores condiciones.

Los modelos de última generación están construidos con materiales hidrófugos que facilitan su secado rápido.

Ah! una cosita, una vez lavado el rejón después de haber tenido metidos peces en él, aclararlo bien en el río, y para que no huela mal después al secarse en casa (almacén, trastero, etc.), introducirlo durante un rato en un recipiente con agua que le cubra en su totalidad y le añadís un poco de suavizante para la ropa; de esta forma no olerá mal y os evitará alguna que otra regañina de mamá.


El desanzuelador

Este pequeño aparato a modo de lápiz, generalmente construido en plástico o material similar, lleva en sus extremos unas hendiduras en forma de ranura que nos van a servir de guía para introducir el hilo de nuestra línea para que, una vez tensado, nos lleve directamente al lugar donde está clavado el anzuelo dentro de la boca del pez; de esta forma, con un leve empujón y con algo de práctica, conseguiremos hacer los desembuchados de una manera rápida y sencilla para intentar dañar lo menos posible al pez. Es uno de los accesorios indispensables que todo pescador, deportivo o no, debería de usar. Los hay de muchos tipos, tamaños y formas, pero todos están fabricados para la misma función; lo ideal sería siempre utilizar los del mismo modelo pero de distinto tamaño.


OTROS ACCESORIOS

En nuestra cesta no deben faltar, aparte de los materiales básicos que relatamos en el capítulo anterior, complementos tan básicos como el tirador, las tijeras, unas pinzas para plomos, un lápiz anti-enredos, unas alicates y alguna bobina bobina de hilo de repuesto.

Esta es una pesca que se realiza la mayoría de las veces sin moverse del sitio, y por ello necesitaremos tener siempre mano ciertos accesorios para poder utilizarlos con la mayor rapidez y comodidad posible. Entre ellos citaremos algunos, como la bandeja porta cebos, la cubeta o cubo para preparar nuestro “cebado”, que es el reclamo que tenemos que utilizar para atraerlos y mantenerlos en la zona de pesca en la que pretendemos pescarlos (pero del cebado, hablaremos mas adelante), y, como no, un asiento cómodo para pasar largas jornadas sin fatigarnos al lado del río, por ejemplo, una pequeña sillita o banqueta nos hará mas agradable la estancia, acompañada de una costera o cajita para llevar nuestros utensilios de pesca.

Hoy en día existen en el mercado unos accesorios perfectamente preparados para pasar muchas horas pescando al lado del río sin fatigarse, con unas cajoneras y plataformas preparadas para adherir a ellas muchos complementos; son los llamados “panier siege”, que, aunque no sean un elemento indispensable, la mayoría de los profesionales de este deporte lo tienen.

El tirador: Sería difícil imaginar una pesca al coup técnica, exacta y precisa sin este accesorio. Si a base de práctica conseguimos utilizarlo con precisión, no nos quedará ninguna duda sobre su efectividad.

Sirve para propulsar un cebo (enviar a una zona determinada del río) e incluso para hacer un cebado lejos de la orilla, allí donde con las manos no podríamos llegar debido a la distancia, este accesorio, si lo utilizamos adecuadamente, nos solucionará en la mayoría de los casos este problema. Consta de tres partes: Una orca a modo de semicircunferencia unida a una empuñadura que sirve como asidero a la que se sujetan un par de gomas elásticas, por medio de diferentes conexiones, que pueden ser de distintos tamaños y colores, según la elasticidad que se requiera; estas gomas están unidas a su vez a una cazoleta, que será la encargada de alojar nuestro cebo antes de salir disparado hacia el río.

Lo ideal sería acostumbrase a tener un solo modelo de distintos tamaños para cada una de las situaciones, y algunos fabricantes ya los comercializan. Por otro lado, conozco a algunos pescadores que se confeccionan, montan y personalizan los tiradores a su medida, comprando los materiales por partes y adaptándolos a sus gustos personales. Cualquiera de las tres partes de las que están compuestos pueden variar, la orca, dependiendo de la distancia (gomas más o menos clásticas) cebo a usar, diferentes formas de construcción de las cazoletas, etc.

Cada pescador debe de conocer estos detalles y llevarlos a la práctica de una manera personal y adaptada a uso propio. Un buen uso de los tiradores hace posible la preparación de un buen cebado; sin embargo, si no lo hacemos bien, acabaríamos repartiendo a los peces a lo largo y ancho del río, tirando por la borda alguna que otra jornada de pesca.

Una cosita más antes de terminar. La pinza para apretar y fijar plomos, este pequeño accesorio es muy útil, tanto para fijar como para retirar plomos de la línea. Debemos recordar que los hilos utilizados para este tipo de pesca suelen ser muy finos y delicados, por lo que un mínimo roce ocasionado por el movimiento de un simple perdigón de plomo pueden llegar a dañarlas y producir algún desgarro, aunque éste no sea perceptible a simple vista; utilizando el abridor de plomos que lleva en uno de sus lados y abriéndolos en caso de tener que desplazarlos a lo largo de la línea, evitaremos más de una desagradable sorpresa, sobre todo, al tener clavado a uno de los más lindos peces.


Deseo que os haya gustado y hayáis disfrutado
con este pequeño reportaje.

Hasta pronto amigos,

PABLO