Capítulo IV: EL ALBURNO

En esta ocasión, vamos a hablar sobre el alburno. Este pez pertenece a la familia de los ciprínidos (nombre científico "alburno alburnus").

Son unos peces muy pequeños, de color grisáceo, tienen el cuerpo aplanado lateralmente y su dorso está cubierto de gran cantidad de pequeñas y delicadas escamas que le dan un tono plateado. En su costado tiene una pequeña franja más oscura de forma lineal. En ocasiones, sobre todo en la época de reproducción, aparece con unos colores de tonos anaranjados. Un rasgo muy llamativo son sus grandes ojos, su boca está provista de unos minúsculos dientecillos, su maxilar inferior es ligeramente más largo que el superior por lo que le facilita el tomar el alimento en la superficie del agua o cercana a ellas. Su longitud media oscila entre los 8 y 12cm aunque en ocasiones algunos ejemplares alcanzan mayor tamaño.

Su comportamiento es gregario (en grupo) por lo que encontraremos en bandos o grupos de varias decenas de individuos, normalmente casi siempre alrededor de las plantas acuáticas y vegetación sumergida cerca de las orillas alrededor de las cuales encuentra gran parte de su alimento.

En algunos lugares es considerado como un pez deportivo muy importante, aunque por desgracia, en muchas ocasiones se le ha utilizado como cebo para grandes peces depredadores.

Su pesca

Para pescar estos peces, al ser éstos tan pequeños, utilizo líneas muy ligeras, flotadores de escaso gramaje y también un anzuelo muy pequeño, del 22 al 18 como máximo, y por lo tanto unos cebos pequeños también, como un “ver de vase”, y también en ocasiones utilizo los llamados “fifís” , que al ser tan pequeños se mueven más en el anzuelo. También dan muy buenos resultados el pan y la masilla como cebo. Los del nº 18 los utilizamos sobre todo en el período en el que emerge la más pequeña de las hormigas aladas, entre los meses de septiembre y octubre, con las primeras lluvias, empleándolas de cebo. Las hormigas de mayores dimensiones las utilizamos para la pesca de peces de mayor talla, bogas, cachos y, sobre todo, para la pesca del preciado barbo.

El cebado de las aguas para su pesca

La pesca ideal consiste en hacer un buen cebado cerca de la orilla e intentar atraerlos hacia ella para poder pescarlos mejor y más rápido; es un pez que se siente muy atraído por todo lo que se mueve en el agua, y sobre todo por cualquier tipo de alimento que desprenda partículas en ella, de ahí la importancia de un buen cebado de mantenimiento en el pesquil, procurando que nuestro engodo haga una “nube“ en el agua.

Los alburnos prefieren el engodo hecho papilla, ya que lo tragan mejor. Al hacer la mezcla, sobre la base del engodo, le añadimos una cierta cantidad de leche para provocar con ello una nube blanquecina al caer al agua. También da muy buenos resultados el pan mojado con leche. Si el agua es mas clara, haremos todo lo contrario, le añadiremos algún colorante alimentario, cacao e incluso una parte de café molido muy fino.

Se debe mantener el pesquil lanzando al agua cierta cantidad de larvas de la mosca de la carne (asticot, gusanos) de una forma constante y regular, pero nunca en exceso.

Sus costumbres

Estos peces suelen a ir en bandadas, a veces de más de 100 alburnos; de esta forma se sienten más seguros y consiguen con ello espantar a los depredadores. El alburno tiende a mantener siempre cierta profundidad por debajo de él, a fin de refugiarse en caso de peligro. Dependiendo de algunos factores, se puede encontrar al cabo del día en diferentes capas de agua, aún estando en el mismo lugar.

En verano prefieren lugares donde la corriente es más viva y el agua más fría; en invierno sucede todo lo contrario, prefieren las profundidades de aguas resguardadas y menos frías. En cualquier caso, huyen de las aguas con remolinos, sucias o poco oxigenadas.

 

Tipos de alburno 

Existen varias especies de alburnos, aunque yo sólo conozco tres. El más común en mi zona es el denominado “jarabugo" o calandino ("rutilus alburnoide"), y que espero poder daros la información necesaria para diferenciarlos. Estas variedades son: El alburno común, el alburno rayado y el alburno bimaculado, y todos ellos suelen medir entre 5 y 15 centímetros de largo.

Para diferenciarlos debemos fijarnos en una serie de matices. Si queremos reconocer qué alburno es común, cuál rallado y cuál bimaculado, no es difícil; como aclaración diré que el alburno común es grisáceo y no muy regordete, entre los 10 y 15 centímetros; el alburno rayado tiene la panza grisácea y el dorso amarillento, y mide entre 5 y 9 centímetros, y el alburno bimaculado es regordete, entre los 5 o 6 cm de ancho, y unos 13 cm de largo.

 Su reproducción

 A los tres años, cuando ha alcanzado la madurez, el alburno comienza a reproducirse. También esta operación se realiza en bancos que se sitúan en las aguas bajas y con temperaturas que rondan los 14 a 17 ºC. Cada alburno hembra deposita, exclusivamente de noche, desde 100 a 2.000 huevos que, tras ser fecundados rápidamente por los machos, se ubican entre las plantas y la grava del fondo.

Cada una de estas espceies pone huevos en distintos meses del año, dependiendo además de la zona y la temperatura. El alburno común entra en época de cría entre abril y junio, y sus huevas las coloca en las orillas de poca profundidad y abundante hierba; el alburno rayado pone los huevos también entre abril y junio, formando una espiral sobre las plantas, siendo el macho quien los cuida, y el alburno bimaculado pone huevos entre mayo y junio, en los fondos de las gravas de las aguas de los ríos.

 Curiosidades

 Como anécdota curiosa a resaltar sobre esta especie, comentar que hay un pez llamado pez gato, o como yo le llamo, “catfish”, que se ha introducido en España (de forma ilegal), se reproduce muy rápido y es muy dañino para nuestras especies autóctonas; pues bien, en más de un lugar, gracias a los alburnos, los ejemplares de pez gato desaparecen poco a poco debido a que los alburnos van en bandadas a comerse sus huevas, tragándose unas pocas hasta que llega el macho y los espanta, pero mientras el macho espanta a estos alburnos, otros entran en su lugar para seguir devorando las huevas.

Mucha gente dice que los peces son tontos, pero aquí tenemos una prueba de que los peces no son nada tontos, sino al contrario, son muy listos, y su estrategia para alimentarse y defenderse se realiza en casi todas las ocasiones en grupo.

 Su alimentación

 La dieta del alburno es muy variada, principalmente se alimentan de algas, mosquitos y hormigas voladoras que capturan saltando fuera del agua. Alimentos secundarios son plancton, larvas y gusanos.

Flotadores o boyas para su pesca

 A continuación hablaremos de las boyas que nosotros utilizamos para capturar o pescar el alburno. Como ejemplo, diré que en mi zona (dependiendo de la corriente de los ríos) utilizo boyas de 4x12, 4x14 o incluso 4x16; cualquiera de estas boyas sería perfecta para la captura del alburno. Si su peso viene expresado en gramos, en condiciones normales de corriente moderada, las idóneas estarían entre 0.30 y 0.80 gramos.

Sería normal utilizar flotadores de mayor gramaje en ríos con aguas más profundas y más caudalosos, como ocurre en primavera en algunos ríos después de las crecidas.

 Aunque una boya muy ligera es muy buena, en ocasiones una de más peso también sería perfecta si está bien plomeada, dependiendo de algunos factores, como pueden ser corriente o aire más fuertes o incluso en presencia de la molesta “gambusia” (pequeño pez “empachoso” que habita en muchos de nuestros ríos, aunque beneficioso ya que fue introducido para combatir el mosquito que trasmite la malaria).

Las matemáticas
y la pesca

 Controlando en un mismo lugar, en un determinado espacio de tiempo, pescando con dos cañas idénticas pero con distintos gramages y anzuelos, una con boya de 0.30 gramos y anzuelo del nº 20, y la otra con un flotador de 0.75 gramos y anzuelo del nº 18, en dos ocasiones pude comprobar que con la caña que tenía mayor gramaje en la línea y un número mayor de anzuelo conseguía más capturas, desanzuelados mas rápidos y un posicionamiento mas rápido del flotador, y por tanto, del cebo en el agua, lo que me proporcionaba mayor prontitud en la picada.

Las cañas para su pesca

Ahora vamos a hablar de las cañas necesarias para pescar esta clase de peces. Se pueden pescar con todo tipo de cañas, desde minitalleras a enchufables de largas dimensiones.

 Las cañas más utilizadas se llaman “minitalleras” o “alborellas”, y son pequeñas, de entre 2 y 4,5 metros de longitud como las que vemos en la foto. Están creadas especialmente para los alburnos, ya que no pesan nada y están pensadas para boyas de poco peso. También pueden utilizarse de mayor longitud, incluso a veces los he tenido que pescar con cañas enchufables, pero cuanto más largas sean, menos manejables serán, y por tanto menos rápidas en las capturas.

Cuidados especiales con este pequeño pez

 El alburno es un pez muy delicado, y por tanto debemos de tener mucho cuidado en su manipulación, tanto con su cuerpo, por la gran cantidad de escamas que pierde si lo tratamos mal, como con su frágil boca, con la que debemos tener mucho cuidado al desanzuelar para evitar que se rompa.

En Extremadura está prohibida su pesca, salvo en competición, y siempre que se les mantenga vivos durante toda la prueba para seguidamente, una vez finalizada la prueba, devolverlos al agua lo más ilesos posibles. Si los pretendemos pescar de una manera deportiva, lo mejor es meterlos en un cubo con agua para mantenerlos en buen estado hasta ser devueltos al río al terminar nuestra jornada de pesca.

 Si queremos que los alburnos no salten del cubo donde los metamos, sólo tenemos que colocar unas pocas hojas en el agua; es mejor no meterlos en un rejón, pues los peces se estresan y pueden llegar incluso a morir.

 Deportividad ante todo

Se dice que la carne de los alburnos es muy rica, pero yo no pienso probarla (ya sabéis lo que pienso al respecto), así que, como siempre acostumbre, nuevamente resalto mi frase de CAPTURA Y SUELTA, SÓLO ASÍ ES DEPORTE.

 A más de uno de nosotros, la pesca de este pequeño pez nos sirvió para iniciarnos en este deporte. Su glotonería y su incansable forma de tomar el cebo, hacen de él un aliado de todo aprendiz de pescador, así que respetémosle por pequeño que sea y respetemos el medio en el que vive.

Espero que os haya gustado este reportaje sobre nuestros pezqueñines. Hasta pronto.

PABLO

Con la colaboración de kily (Rafa Miguel) y Carlos Alvera.