DOMINGO 16 DE SEPTIEMBRE DE 2007

 El Escenario

 Las verdes aguas del río Tajo, a su paso por la localidad de Aranjuez, aguardaban a los 39 participantes que finalmente disputarán este Selectivo de Primera División de la Comunidad de Madrid. La mañana se presentó radiante y soleada, invitando a practicar nuestro deporte preferido disfrutando de esos aromas y colores típicos de un mes de septiembre que empieza a anunciar la inminente llegada del otoño.

El río presentaba un aspecto inmejorable: Corrientes lentas, peces moviéndose en superficie, aguas relativamente claras (tratándose del río Tajo) y, en la mayoría de los casos, puestos con buenos accesos y bastante cómodos, gracias principalmente a la excelente labor que continúan llevando a cabo nuestros compañeros del Real Sitio, con la firme intención de conseguir que todos dispongamos de un escenario de competición digno de nuestra Comunidad.

El escenario se dividió en tres zonas, entre las cuales se distribuyeron los participantes:

Zona A:

Ubicada en la parte superior del río. Quizá fuera la más homogénea en cuanto a puestos se refiere, ya que la anchura del río, la profundidad (entre 1 y 1,5 metros, aproximadamente) y la corriente del mismo es bastante similar a lo largo de toda su extensión. La orilla donde se ubicaban los pescadores se encuentra bastante limpia de árboles en la mayoría de puestos, aunque resulta algo menos cómoda para asentar el material que las otras dos zonas debido a la pendiente que presenta; sin embargo, la orilla opuesta está prácticamente cegada por la vegetación, con muchos árboles y ramas sumergidos que sirven de refugio para los ejemplares de gran tamaño y que, lógicamente, dificultan la práctica de la pesca.

 Zona B:

La zona central del escenario es sin duda la zona más “pescada” y en ella parece que poco a poco se va “centrando” algo más la pesca. Es la zona más frecuentada por los pescadores que se desplazan a este escenario para realizar sus entrenamientos, con puestos cómodos y sombreados, siendo los más cercanos al kiosko los más productivos, como a posteriori pudimos comprobar en esta primera manga. Quizá los últimos puestos, los más cercanos a la zona C, podríamos describirlos como los “peores” si nos atenemos a los resultados obtenidos en los diferentes concursos celebrados en esta calle Tilos, aunque alguno de ellos podría deparar más de una sorpresa debido a la presencia de grandes ejemplares de carpa y barbo.

Zona C:

La parte inferior de este tramo y, según la opinión de varios pescadores, la más desigual en lo que a puestos se refiere. Destacan los inferiores, los más cercanos a la vía del tren, donde se realizan buenas pescatas de alburnos y, en ocasiones, de recelosos barbos, y sin embargo los de la cabecera (los más próximos a la zona B), ofrecen pocas posibilidades de éxito a los participantes en competiciones. Esta diferencia parece ser debida principalmente a la corriente más o menos intensa que está presente en los puestos de la zona inferior, la cual parece activar bastante más a los peces que el remanso poco profundo y ancho con que nos encontramos en la parte superior de la zona. Los puestos en general son cómodos y también bastante sombreados.

Los peces

 Como siempre, la gran duda de los que pescan este escenario debido a la gran diversidad de especies que lo pueblan.

En este regional la mayoría de pescadores tenían claro que dedicarían prácticamente las cuatro horas de competición a la captura de minitalla (alburnos y percasoles), y sin embargo otros pocos invirtieron ese tiempo en intentar capturar algún pez de buen tamaño (carpa, carpín, tenca o barbo) que les garantizase una buena plaza en la clasificación final; y hemos de decir que hubo de todo, y que ambas decisiones finalmente fueron acertadas o erróneas, según la zona y los puestos, como describiremos más adelante.

A lo largo de este año se han realizado varias repoblaciones, y eso, indudablemente, se ha podido comprobar en esta primera manga, en la que se han capturado varias tencas (de poco peso), carpines y carpas de buen tamaño en algunos casos; los que realmente se resisten a abandonar las aguas del Tajo cuando se ven atrapados por los anzuelos de los pescadores de la Tilos parecen ser nuestros amigos os barbos, pues nuevamente fuimos testigos de varias roturas de líneas debido a su tremenda fortaleza.

En cuanto a los alburnos, éstos se comportaron como es costumbre en los concursos celebrados en Aranjuez, es decir, tremendamente huidizos, consiguiéndose pocas capturas y más bien de pequeño tamaño (en algunos casos tirando a diminuto, unos 5 gramos). Últimamente también constatamos la presencia de numerosos ejemplares de black-bass, que nadan a sus anchas por los pesquiles de los “minitalleros”, llegando a atacar incluso a los ejemplares prendidos en los anzuelos según salen del agua; por este motivo, empieza a ser comentario frecuente entre los pescadores que la existencia de estos “bocazas” pueden ser en algunas ocasiones el motivo de la ausencia de “pezqueñines” en los pesquiles. Algún ejemplar de estos basses también fue a parar a los rejones de los participantes.

Técnicas empleadas

Como ya hemos comentado anteriormente, la mayoría de los pescadores optaron por la captura de minitalla; pudimos contemplar “pardilleras” de todas las marcas, longitudes y colores, y en muchos casos, a medida que avanzaba la mañana, la pesca de alburnos se realizó con enchufable entre los 9 y 13 metros.

En cuanto a cebos y engodos, los típicos en estos casos: Engodos de granulometría muy fina para pesca en superficie, combinados con tierras y colorantes a fin de incrementar la nube e intentar captar así la atención de estos boquerones de agua dulce. Respecto a la textura de la mezcla, constatamos también variedad: Desde mezclas más bien secas, hasta papillas casi diluidas. La adición de foullis a estas mezclas también fue práctica habitual, así como el empleo de pinkies y verdevás en el anzuelo, además, lógicamente, de asticot blanco y rojo.

La técnica para pescar estos alburnos, como ya sabemos prácticamente todos, consiste en mantener un ritmo constante de cebado a base de engodo, buscándolos sobre todo cerca de la superficie, aunque en un escenario como el de Aranjuez parece estar comprobado que conviene tantearlos con frecuencia a diferentes profundidades. La primera hora se mostraron menos recelosos, comiendo más cerca de la orilla, pero a medida que pasaba el tiempo, como ha sucedido en otras ocasiones, estos pequeños peces se instalaron en el centro del río, lo cual obligó a los participantes a intentar capturarlos con enchufable y a pegarse la “paliza” con un constante “mete y saca” para capturar piezas que en muchos casos apenas llegaban a los 5 gramos. Las líneas utilizadas fueron lógicamente bastante livianas, atando anzuelos pequeños con bajos muy cortos para intentar detectar el mayor número de picadas posible.

Pero no todos los pescadores centraron su táctica en la pesca de alburnos; hubo varios participantes que optaron por intentar capturar peces de gran tamaño empleando diferentes técnicas, bien optando por el uso de la enchufable a 11 o 13 metros, o empleando cañas de inglesa con pesados flotadores que les permitieran buscar los peces a partir de los 20 metros en que se encuentra la orilla opuesta. Incluso pudimos ver a más de uno que, consciente de que al fin y al cabo se encontraba pescando en un río de aguas lentas, se decantó por la utilización de la tan denostada “boloñesa” intentando capturar algún buen ejemplar de barbo realizando largas pasadas por la corriente.

Otra técnica que pudimos contemplar en este sorprendente escenario fue la de intentar capturar peces de tamaño mediano (principalmente tencas y carpines) pescando cerca de las orillas, en muchos casos, pobladas de espadañas o de algas subacuáticas, empleando para ello kits de enchufable al cuarto o quinto tramo montados con gomas de dureza media. Esta técnica ya ha dado más de un buen resultado en competiciones anteriores, y en este caso no fue una excepción, sorprendiendo agradablemente a más de un participante.

Desarrollo de la Manga

La manga se inició puntualmente a la hora prevista (las 10:00 horas), sin que se produjera ningún incidente en el sorteo ni durante la preparación de los puestos. Tras darse la señal de cebado de inicio, la estrategia de los pescadores comenzó a intuirse: Cebar a 13 metros por lo que pudieran hacer los compañeros de ambos lados y centrarse durante la primera hora en la captura de alburnos, que es el momento en que más activos suelen mostrarse en este lugar. También pudimos ver cebando a larga distancia con gusano encolado a aquellos que tentarían a los peces con inglesa.

Al poco tiempo de iniciarse la competición, la diferencia entre las tres zonas comenzaba a hacerse notar. El comportamiento de los peces en la zona A era el esperado, es decir, capturas de alburnos, aunque más bien escasas. En la zona B no tardaron en dar la cara algunos peces de buen tamaño, tencas principalmente, que a los pocos minutos provocaron la alegría de más de uno. En cuanto a la zona C, las diferencias entre puestos también comenzaban a hacerse patentes, para desesperación de unos y regocijo de otros.

La mañana transcurría, y la zona B empezó a demostrar que sería la que más juego iba a dar, sucediéndose varias capturas de carpín, carpa y tenca, así como bastantes alburnos en algunos de los puestos. La mayoría de los pescadores que competían en esta zona, al ver el éxito de sus contrincantes, no tuvieron más remedio que intentar capturar algún ejemplar grande, pues superar en peso a base de alburnos a aquellos que habían capturado peces de más de 500 gramos se antojaba harto complicado. Esta circunstancia provocó la desconcentración de algunos de ellos, sufriendo un “pinchazo” del que tendrán que intentar recuperarse en las próximas mangas.

En cuanto a la zona C, hubo algunas sorpresas, con capturas importantes de percasoles (cada una de ellas, por peso, podría equivaler a más de cinco alburnos) y algún esporádico ejemplar de carpa que salvó la mañana a más de uno. La inglesa finalmente no se mostró como una opción “rentable”, a pesar de que pudimos contemplar a auténticos especialistas practicándola sin éxito.

En cuanto a la zona A, la mañana transcurría en la misma línea: Pocas capturas y a base de mucho esfuerzo, principalmente de alburnos. A pesar de ello, algún pescador pasó la mañana recorriendo el río con su boloñesa, y finalmente casi tiene éxito si no llega  a ser por la pérdida de un buen ejemplar de ¿barbo? Esta zona fue en la que se venció con menor peso (1.120 gramos), con algunos ejemplares de black-bass, tenca y percasol.

Volviendo a la zona B, tenemos que decir que aquí las cosas sí fueron diferentes; es de destacar la actuación del segundo clasificado, quien consiguió un buen número capturas de buen tamaño, sobre todo carpas, y que finalmente obtuvo un pesaje de 3.300 gramos; y, como no, del vencedor de la zona, que con una pareja de carpas que dieron en la báscula 3.820 gramos (perdiendo además varios ejemplares más), se alzó con la victoria absoluta en esta primera manga.

Por último, la zona C volvió a dejar claro que los puestos que se encuentran a la salida de la ría (los que tienen más corriente) son bastante productivos, y aquellos pescadores que los disfrutaron, en general, quedaron bien clasificados. Sin embargo, a aquellos que el destino deparó la parte superior de la zona, sufrieron de lo lindo, y en algunos casos se dieron un buen “batacazo” que les obligará a luchar por los primeros puestos en las siguientes mangas.

 Conclusiones finales

 La “Tilo’s Street” volvió a hacer finalmente de las suyas, dejando claro que es un escenario diferente a los que habitualmente frecuentamos en Madrid, y sorprendiendo incluso a los pescadores lugareños, y por tanto asiduos, algunos de los cuales quedaron descolgados en la tabla clasificatoria.

Sondeamos al respecto a varios pescadores y constatamos que existen opiniones de todo tipo: Unos piensan que precisamente en esa “diferencia” reside la gracia de este escenario, asimilándolo a los que disfrutan nuestros colegas europeos y haciéndolo por tanto interesante para aquellos pescadores que aspiran algún día a competir a nivel internacional; otros opinan que hay pocos peces, sobre todo grandes, y no encuentran interesante la captura de minitallas, en definitiva, que es aburrido de pescar, y otros sin embargo le dan una elevada puntuación a este tipo de pesca en la que los españoles quizás deberíamos evolucionar.

Lo cierto es que, por la razón que sea, en este escenario el comportamiento de los peces es bastante imprevisible, y está claro que resulta muy difícil, por no decir imposible, centrarlos en el pesquil durante una mañana de concurso. ¿Los motivos? Opiniones hay de todo tipo, por un lado hay quien opina que el cauce del río a 13 metros está lleno de cieno que contiene en su interior gas metano, lo que hace que los peces no se encuentren cómodos y tiendan a orillarse (esto explicaría en parte las capturas a base de “kit”); otros piensan que el río contiene mucho alimento natural (camarón, cangrejo, crustáceos, larvas...) y que la pesca termina acostumbrándose a ello en lugar de a nuestros engodos y gusanos. El caso es que, según nos comentan, cuando se pesca por libre, se puede disfrutar de una jornada bastante entretenida, y sin embargo, cuando se celebran competiciones, los peces parecen desaparecer como por arte de magia.

Quizá con el tiempo, a base de entrenar en este escenario, alguien dé con la fórmula mágica que permita capturar a los grandes ejemplares de barbo y carpa que con toda seguridad pueblan sus aguas, aunque por el momento parezca una misión imposible.

Por último, queremos desear lo mejor a todos los participantes en el resto de las mangas de este Territorial.

Consultar la clasificación provisional de esta primera manga

Galería fotográfica

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